El municipio de Mazamitla es uno de los pocos municipios en el estado que cuentan con el nombramiento de “Pueblo Mágico” otorgado por la Secretaria de Turismo, ya que es uno de los destinos turísticos con más afluencia de visitante nacionales como internacionales; en Mazamitla pueden disfrutar de la naturaleza, cuando haga un paseo (a pie, a caballo, en cuatrimoto o hasta en automóvil), por sus bosques, respirando un aire limpio y fresco, escuchando el rumor del viento entre los pinos.
Si toma la ruta del Corredor Turístico de Mazamitla (que está en buenas condiciones), hacia el cerro de El Tigre o hacia Epenche Grande donde se localizan otras rancherías del Municipio de Mazamitla, viajará ente bosques de coníferas, apreciando magnificas vistas panorámicas y hasta realizar un safari fotográfico o hacer un día de campo.
Si visitas Mazamitla También te recomendamos conocer la cascada El Salto, ubicada al final del fraccionamiento Los Cazos, que contienen bellas cabañas, dispersas entre los pinos. Lo mismo se puede visitar alguno de sus balnearios; en Mazamitla también podrás practicar deportes extremos, como la tirolesa o la escalada; o conocer la granja piscícola donde podrá ver como se produce la trucha Arco Iris, para luego disfrutarla.
Ya en el pueblo de Mazamitla: caminar por sus calles, delimitadas por fincas blancas con zoclo rojo y aleros, donde resalta el uso de la madera; llegar hasta la placita y sentarse a recuperar la dimensión humana de un espacio público a la medida del hombre; apreciar la artesanía local; saborear sus comidas típicas en alguno de los establecimientos gastronómicos; y al caer la tarde llegarse a algún bar, o si se tienen loa ánimos suficientes, están las discotecas; y al fin de la jornada recogerse a la intimidad de sus habitaciones de hermosas cabañas de madera, al calor de la chimeneas en compañía de los seres amados.
Mazamitla ante todo es el espectáculo de la naturaleza combinada con sus mitos y leyendas, con sus viejos caserones de amplios patios y paredes blanqueadas con cal, es la manifestación de la vida con sus bosques que se renuevan y se multiplican haciendo de esto una lucha constante contra la depredación y la deforestación que en otras latitudes es mas amenazadora, la invitación de Mazamitla es al descanso, al convivio familiar, en Mazamitla se renueva el compromiso de padres e hijos porque los lazos que los entrelazan se hacen mas patentes al contacto con Dios. De Mazamitla se puede decir que no hay que visitarla hay que vivirla, untarla a la piel, es penetrarse a la niebla que invade el bosque y se posesiona del caserío, Mazamitla es la lluvia que revive los olores del entorno y renueva los colores de las cosas, Mazamitla es sentarse frente a la chimenea para asar bombones, platicar de la infancia, traer a los recuerdos y revivir a nuestros muertos. El que conoce Mazamitla regresa porque a eso invita, y cuando lo hace no quisiera dejarlo jamás.